martes, 1 de noviembre de 2011

VERANOS DE LA NIÑEZ

Bathtub de Astice

Siempre quise una casa con bidet para aprender a nadar a mariposa. Brazadas minúsculas de orilla a orilla, enfundada en mi gorro de silicona y con los ojos achinados por la presión de las gafas. Chapotear con el dedo meñique desde un taburete añorando esos veranos de la niñez en Benidorm que nunca tuve. Veranos de playa y familia y paella y sombrillas y suecas en topless y bicicletas BH y frigopies que veía en las películas de Pajares y Esteso. Anuncios de coches minúsculos en los que cabían familias de cinco miembros con suegra y perro incluidos. No existían esos veranos si la posguerra te había pillado en un pueblo perdido de Castilla y tu padre vivía escondido dentro de la chimenea, en una ratonera de un metro cuadrado, por culpa de ese señor bajito del bigote. Nunca he visto el mar… pero me gusta pasar las tardes de verano con mi gorro y mis gafas metiendo los pies en mi bidet de marca Roca. A veces hace falta muy poco para ser feliz. A veces con un poco de imaginación basta.

ROJO Y AZUL

Una pareja con gafas 3D en el Palace Theatre de Weegee

No era un beso cualquiera un viernes cualquiera en un cine cualquiera de una ciudad cualquiera... era un beso en 3D, rojo y azul, en un cine de París antes del mayo del 68.

EL VERANO DEL SKATE

María del Río, Summer 2011 de One Dragones

Cuando se hizo la foto no pensaba que una instantánea iba a causar tanto lío. En ella aparece cubierta sólo por una tabla de skate. Nada más. Era un regalo para su novio, pero la perdió no sabe dónde… y su despiste ha causado un revuelo hormonal de verano entre los adolescentes skaters de la zona que han pasado de niños a hombres admirando su imagen. Ahora se sonrojan al verla pasar sobre su tabla por la calle y lanzan al aire una sonrisa bobalicona. De repente les da un poco más igual el skate y las zapas y las greñas y los amigos, y le prestan más atención a los granos y a la colonia y a las chicas de su instituto que hasta el momento pasaban desapercibidas tras una carpeta con fotos de Mario Casas. Ella se ríe con la situación porque le hace gracia haberse convertido en una sex symbol del monopatín, y recuerda cuando en su adolescencia perseguía a los chicos mayores para verlos bañarse desnudos por la noche en la piscina. Son cosas del verano de los quince años… ese verano que te cambia la vida para siempre. Ella olvidará toda esta situación en septiembre… ellos recordarán toda su vida a esa musa desnuda sobre ruedas.

A María del Río

7:20 DE LA MAÑANA

Sin título de Casimms

Todas las mañanas pone el despertador a las 7:20 de la mañana sólo para verla pasar caminando, con sus pequeños pero rápidos pasos y sus enormes auriculares color blanco. Él, asomado a la ventana, la observa furtivamente. Luego se vuelve a dormir pensando en ella. Es el momento más feliz del día.

ESCRITURA ANALÓGICA

Sin título de Sadie W. Harris


Se ha levantado y ha sentido la necesidad de escribir en esta luminosa mañana de domingo, así que se ha puesto un vestido de flores, ha cogido la antigua máquina de escribir de su abuelo y ha paseado hasta el Starbucks más cercano...

...es un acto de rebeldía, porque está cansada de literatos modernos que escriben con su Mac escondidos tras unas gafas de pasta Ray Ban mientras hacen ruido al sorber su Tall Iced Caramel Macchiato. Lo que ella no puede imaginar es que con ese vestido y esas gafas y esas sandalias y esa máquina de escribir va a convertirse en la más moderna de todos los modernos de todos los Starbucks de todos los rincones del mundo civilizado.

SHAKESPEARE & CO.

Shakespeare & Co. Foto propia.

Cada día se sienta, escondido bajo su sombrero, a leer en esta librería que es su lugar favorito del mundo. Ha estado en muchos sitios con encanto... pero en ninguno se ha sentido tan cerca de eso que la gente llama hogar. 

SALA DE ESPERA

Tus aviones en mi cielo de María Martín

¿Para qué sirve una sala de espera sin nadie que espere en ella? 
Una vacía sala de espera en un aeropuerto es, tal vez, el lugar más triste del planeta.