domingo, 21 de octubre de 2012

MONTAÑA RUSA

The caterpillar de Grace Robertson

Las señoras los domingos se desatan cuando suben a la montaña rusa en la feria del pueblo... sonrientes con los cardados y las enaguas al viento. Mojando sus Tena Lady de pura felicidad.



martes, 9 de octubre de 2012

CON TI GO


Siestas infinitas sin ti o con ti go. Tiritando de frío en un octubre que sabe y huele a agosto. Con sábanas pegadas y espaldas al aire. Contacto sin tacto. Doloroso placer. Acompañados por la soledad. Teniéndonos el uno al otro o no. Punto de fuga. Relación con corte a sangre. El principio del fin.

PRINCIPIOS

Sin título de Joshua Bates

Me enamoro de ti a primera vista. Destacas comprando entre una multitud repetitiva de edades indefinidas. Te deslizas sigilosa por el suelo encerado de los pasillos de Mercadona. Sonrío cuando te veo bailar mentalmente en la sección de congelados, entre la pizza cuatro quesos y la mezcla para fajitas. Curioseas entre los helados y coges una tarrina de vainilla y nueces de macadamia. Yo soy más de tarta de queso. Escuchas música en unos cascos gigantes y tarareas moviendo sensualmente los labios mientras acaricias los barrotes del carrito como si fueran cuerdas de un arpa. Ni mucho, ni poco. Lo justo para volverme loco. Te imagino acariciándome. Me excito y tengo que taparme con la cesta para disimular. Te pierdes entre las ensaladas preparadas y me asusto porque por un momento te pierdo de vista. Te sigo y descubro que hueles a canela. Me gustan las chicas que huelen a canela. Escoges un brick de leche como si fuera la decisión más importante de tu vida. Me miras, sonríes y yo cojo uno de esos zumos tropicales que tanto odio de puro nervio. Nuestras manos se rozan al coger una barra de pan recién horneada. Dices que quema. Yo asiento como un imbécil porque estoy que ardo. Me quedo inmóvil mirándote fijamente. Ninguno soltamos la barra de pan. Digo pan para hoy y hambre para mañana y mientras salen las palabras me estoy arrepintiendo de decirlo. Tengo un doctorado en frases estúpidas en momentos inadecuados. Ríes con brillante sonrisa de dentífrico Hacendado. Te hago gracia, eso es buena señal. Tú respondes al pan, pan... y al vino, vino. Reímos y siento que es un principio. El principio de algo bonito o el principio del final. Pero es un principio. Me gustan los principios.

martes, 18 de septiembre de 2012

HAY DÍAS

Sin título de Lina Scheynius

La soledad es mirar el gotelé del techo a la 1.30 de la mañana. Hay días en los que sientes que no te sientes. Hay días que querrías sentir. Hay días que piensas que si murieras nadie te recordaría. Hay días como ayer.

sábado, 1 de septiembre de 2012

MAPAS

Sin título de Harry Clark

Mapas que llenan tu cabeza de recuerdos y lugares imaginarios. Líneas de metros que corren por tus venas sin destino, como estrellas fugaces que desaparecen en la inmensidad del espacio. Listas de cosas que hacer para escapar de una vida que no te gusta. Listas de cosas que sabes que no cumplirás. Mapas que trazas mentalmente y que se desmoronan por su propio peso como castillos de naipes de cristal. Tu habitación es un estruendo de pequeñas estalactitas transparentes. Caminar descalzo sobre vidrios. Sangre y sudor y lágrimas. El mapa de Manhattan en la pared. Un sueño que se escapa entre tus dedos. La cortina se agita furiosa con el viento que entra por la ventana. El otoño ha llegado de repente a la ciudad y a tu corazón, augurando otro invierno de mapas inventados y soledad. 

viernes, 24 de agosto de 2012

EL PECADO ERES TÚ

Sin título de Zachary Schwaller

El pecado está a la vuelta de la esquina como una prostituta vieja que ya no tiene clientes. El pecado está en los ojos del que mira. El pecado es un invento. El pecado es un helado de crema tostada o un beso detrás de la oreja. Pecar es placer. Placer es vivir. Vivir es follar. Gritar ¡Santo dios! durante el orgasmo es pecado y placer a la vez. Pecar es felicidad. Mi felicidad eres tú. El pecado eres tú. 

miércoles, 8 de agosto de 2012

BAILAR O MORIR

Sin título de Yann Faucher

Hoy me apetece bailar o morir... tal vez morir bailando. Pienso en escapar de este verano de tardes aburridas perdiendo el tiempo entre cuatro paredes. Horas dándole vueltas a la cabeza al ritmo de las hélices del ventilador. ¿Qué pasaría si muriera ahora mismo? Probablemente no le importaría a nadie. Tal vez sí el primer día o el segundo. Puede ser que, en un momento dado, alguien se acordara de mi al ver alguna foto... pero a las pocas semanas no sería más que un recuerdo borroso. No me merece la pena morir para ser olvidado. No compensa. Sólo queda salir a bailar. Tal vez las tardes tristes son la antesala de noches para el recuerdo.